El bienestar animal

El bienestar animal

Introducción.-

El bienestar animal es un concepto recogido por la Organización Mundial de la Salud Animal. Define el estado en el que un animal dispone de buena salud, confortable, está bien alimentado, puede expresar su comportamiento innato y no sufre dolor, miedo o distrés.

El bienestar animal incluiría pues tres aspectos;

  • Un correcto estado orgánico
  • Un estado emocional equilibrado
  • Posibilidad de expresar las conductas normales y propias de su especie

 

Un poco de historia.-

La preocupación por los animales y su bienestar suponemos que surgió ya en épocas prehistóricas, en la civilización del valle del Indo. Esta cultura, prospera al amparo del río Indo aproximadamente entre el 3.300 a.c.  y el 1.300 a.c. floreciendo una economía basada en la agricultura y la ganadería. Por otra parte, sus creencias religiosas (jainismo, hinduismo o budismo) se basan en el retorno de los antepasados en forma de animal. Por este motivo, debían ser respetuosos en los sacrificios. En este sentido se elaboran una serie de normas para su atención y su manejo no agresivo de sus animales; asnos, bueyes, búfalos, elefantes…

 

 

A principio del siglo XIX surgen también las primeras leyes en defensa de los animales. En Irlanda y Reino Unido, en 1822, se aprueban normas que protegerán a caballos, ovejas y bovinos. También se crean las primera asociaciones para la defensa animal, como la Society for the Prevention of Cruelty to Animals. Esta sociedad protectora, bajo el amparo de la Casa Real Británica desde 1840, disponía de inspectores que vigilaban por el cumplimiento de las normas vigentes.

Ya en el siglo XX, este tipo de regulaciones y asociaciones se van extendiendo por numerosos países europeos. Por ejemplo, durante los años 30, Alemania disponía de una legislación de protección animal más amplia. Otro ejemplo es el caso del Reino Unido, que en los años 60, investigó el bienestar de los animales de cría intensiva. Este estudio derivó en un informe con unas primeras directrices para el respeto y libertades del animal.  De aquí surgieron las reglas básicas conocidas como las Cinco Libertades del Bienestar Animal.

 

                                       

 

Las Cinco Libertades del Bienestar Animal.-

Estas cinco reglas suponen un compromiso elemental para su cumplimiento y que así el bienestar animal quede garantizado.

  1. El animal no tiene sed, hambre ni malnutrición, pues dispone del agua y la dieta adecuada a sus necesidades. Los nutrientes que se le suministran son suficientes, saludables y energéticos.
  2. El animal no sufre incomodidades físicas ni térmicas pues se le proporciona un ambiente adecuado. Este ambiente le aporta refugio y comodidad para su descanso.
  3. El animal está libre de dolores, lesiones o enfermedades gracias a una correcta atención veterinaria, tanto en la prevención como en los tratamientos sanitarios precisos.
  4. El animal podrá mostrar con libertad su conducta habitual propia de su especie. Debe poder comportarse con normalidad en un entorno e instalaciones adecuadas. También se debe facilitar la convivencia con otros animales.
  5. El animal debe estar libre de miedo o angustias, en un estado emocional que evite su sufrimiento mental.

 

 

Unas reflexiones adicionales.-

El concepto de bienestar está en permanente evolución y revisión. De su primeras aplicaciones con relación a los animales de granja, pasamos a un campo más amplio; su consideración por parte de los profesionales de las mascotas (criadores, veterinarios, núcleos zoológicos…) y, cómo no, en situaciones domésticas particulares.

También esta preocupación puede entenderse aplicable a cualquier ser vivo susceptible de experimentar emociones. Es decir, seres cuyo sistema nervioso esté desarrollado. Por tanto, el bienestar animal deberá extenderse, no sólo a aves o mamíferos, sino también a peces, reptiles o anfibios. Cara al futuro es posible que debamos incluir al grupo de invertebrados.

Consideraciones específicas sobre el bienestar animal y su entorno medioambiental.-

En este punto, se consideran tres niveles de calidad, según sean las condiciones ambientales en las que vive y se desarrolla el animal;

  1. Ambientes extremos en los que el animal no puede superar las malas condiciones térmicas, lo que indice en la salud gravemente incluso hasta su muerte.
  2. Ambiente difícil, pero en el que el animal puede adaptarse y sobreponerse, pero a costa de variar su comportamiento natural.
  3. Ambiente adecuado y acondicionado por el ser humano,  en el que el animal puede vivir y desarrollarse sin ningún coste biológico o emocional.

 

 

Una consideración final; bienestar y derechos del animal.-

El concepto de bienestar está también matizado en cierta medida por algunas corrientes animalistas. Estos grupos reclaman no sólo un mayor bienestar, sino mayor protección y derechos para los animales. También se postulan posiciones intermedias y que entienden que el paso del tiempo y una educación más respetuosa, nos hará progresar en este camino de integración y equilibrio en la convivencia entre personas y animales.

 

 

 

 

 

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